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Los asturianos que triunfan vendiendo vírgenes (y ‘dildos’) en máquinas de ‘vending’

Los asturianos que triunfan vendiendo vírgenes (y ‘dildos’) en máquinas de ‘vending’

La empresa española Olevending está detrás de la mayoría de máquinas expendedoras extrañas que puedes ver colocadas por toda España…

Una joven de Linares sube una foto de un parking de su pueblo a Twitter y la gente no para de compartirla. El motivo de su viralidad es que en la imagen se ve una máquina expendedora llena de santos, vírgenes y diversos aceites de oliva, productos que pocos imaginarían que podrían colocarse donde normalmente vemos refrescos o algún tipo de ‘snack’, pero que un empresario de aquella ciudad vio como una oportunidad extra para dar otra vuelta de tuerca a su negocio. Todos los medios, espoleados por la novedad, se lanzan a la caza del visionario para conocer su historia, pero otro nombre clave en todo esto se queda en la trastienda, y no es la primera vez que les ocurre ni parece que será la última.

Tras las imágenes de la Virgen de la Cabeza o los San Pancracio, se encuentra un empresario jienense que quería hacer un hueco a los productos de su mercería y santería familiar en el parking privado que también regenta, pero esto no lo habría podido realizar sin la ayuda de otra empresa. Una cuyo nombre aparece en la parte superior del invento y que es la encargada de crear este artilugio, y muchos más. Hablamos de Olevending, una de las fabricantes de máquinas expendedoras más longevas de nuestro país y que se ha convertido en especialista en adaptar el ‘vending’ a todo tipo de negocios, por loco que parezca.

Es bastante probable que el nombre de esta empresa asturiana nacida en Oviedo no te suene de nada pues, al final, como tantos fabricantes, sus huellas acaban tapadas por las de los clientes, pero seguro que has visto o leído sobre varias de sus máquinas. De sus talleres salió la primera máquina de comida para mascotas de España, máquinas para pescaderías, para carnicerías, para ‘growshops’ y hasta modelos para ‘sexshops’. Aunque el objeto que se lleva la palma tiene un nombre más potente: el ‘Cachopomatic’ que revolucionó el verano de 2016 con sus cachopos listos para comer las 24 horas del día.

“Somos una empresa familiar que empezamos mi mujer y yo en 1987 cuando lo que estaba de moda eran las máquinas de tabaco y café. Hasta el 2007 hicimos ‘vending’ clásico, colocando, sobre todo, las típicas máquinas en empresas, pero la crisis estuvo cerca de hundirnos y vi claro que nos teníamos que reinventar”, explica Román Suárez, CEO del grupo empresarial Olevending, en conversación con Teknautas. “Pensamos en dar una vuelta a nuestro modelo de negocio y nos centramos en las pequeñas empresas y en qué podíamos ofrecerles para diferenciarnos y para ayudarles a ellas. Nos metimos de lleno en el ‘vending’ sectorial y el ‘new vending’”, apunta.

El Cachopomatic.

El Cachopomatic.
Primera máquina expendedora de comida para mascotas de España.
Primera máquina expendedora de comida para mascotas de España.
Máquina expendedora de productos para adultos.
Máquina expendedora de productos para adultos.

Lo que ellos llaman ‘vending’ sectorial o ‘new vending’ se basa en dar nuevas salidas a este sector con la fabricación de máquinas específicas para pequeñas y medianas empresas, la mayoría tiendas, que buscan mecanizar parte de su negocio tradicional para poder pelear con los grandes establecimientos. “Nos dimos cuenta de que internet y las grandes superficies estaban acabando con el pequeño comerciante pues este tiene muchos menos recursos para hacer frente a esos gigantes. Por eso decidimos apostar por darles una alternativa a través de las máquinas expendedoras”, explica Suárez.

¿Su gran éxito? Conseguir convencer a cientos de tiendas de que esta era una buena opción, desarrollar máquinas capaces de cumplir con los requisitos de los más peculiares negocios y que ambos quedasen contentos.

Sobrevivir siendo diferentes

“Nosotros básicamente lo que hacemos es encontrar clientes potenciales, o recibir sus pedidos directamente, y les damos la máquina perfecta para su proyecto. Después las ofrecemos en ‘renting’ o directamente el propietario la adquiere en propiedad”, apunta Suárez. El negocio es similar en su explotación al de cualquier otro fabricante de estos dispositivos, la diferencia está en que pocos o ninguno de sus competidores se mete en los charcos en los que entra Olevending. “Obviamente también seguimos teniendo alguna máquina clásica y diversificamos el negocio con otros proyectos, pero nuestro fuerte está en la diferencia y eso es lo que explotamos”.

Uno de los espacios más clásicos de 'vending' de Olevending.
Uno de los espacios más clásicos de ‘vending’ de Olevending.

Lo de “siempre diferentes” es el actual lema de este grupo empresarial y lo llevan a su máxima expresión. Pasean por todo tipo de ferias mostrando sus inventos y si uno entra en su página web ve fácilmente que sus máquinas están muy lejos de ser las típicas. Venden creaciones especiales para productos farmacéuticos, para leche, para pelotas de pádel, para utensilios de pesca, para pijamas quirúrgicos, para recambios de bicicleta…”. La gran pregunta es: ¿este modelo funciona? Pues, según Suárez, no va nada mal.

“Este sector está muy controlado por varias multinacionales que explotan las máquinas y entre los fabricantes, que es lo que hacemos básicamente nosotros, también hay dos compañías de origen navarro que controlan bastante el mercado. Nosotros nos colocamos en el grupo de las otras 8 empresas que están en el Top 10 del ranking”, explica el empresario. Su compañía en realidad es un grupo dividido por territorios y que se engloba bajo el nombre de Olevending por lo que cada territorio funciona con su propia administración, pero el CEO asegura que, entre todos, facturan unos 12 millones de euros anuales y que están a punto de llegar al nivel de ganancias que firmaban antes de la crisis. El número de máquinas que tienen repartidas por todo el país supera las 15.000 y el de empleados llega a los 100.

“Obviamente nos hemos tenido que reinventar y volver al volumen que teníamos antes es muy complicado. Nosotros siempre nos movemos con los pies en el suelo, pero he de decir que estamos cerca de recuperar los mismos dígitos, conseguimos mantener la plantilla y vamos a abrir filial en Portugal. Aunque lo mejor, sin duda, es que estamos mucho más seguros de lo que hacemos ahora que en 2007”. Ser los ‘raros’ del sector no solo no les importa sino que es un orgullo para ellos. “En España nadie hace algo parecido a lo que hacemos nosotros, ni siquiera en Europa, solo algunos italianos se nos acercan. Es una idea propia y no nos hemos fijado en nadie para ponerla en marcha”.

Diseño español, fabricación extranjera

Es justo en Italia donde fabrican algunas de sus máquinas aunque, como muchas otras tecnológicas (como los valencianos de Cecotec o anteriormente BQ), la mayor parte de sus desarrollos son fabricados en China. Ellos diseñan y ensamblan en España, pero externalizan la fabricación. “Es una práctica que siguen casi todas las compañías y nos permite cierta flexibilidad. Además, al ser una pequeña empresa podemos diseñar todo tipo de máquinas especiales para cada cliente, encargar su fabricación y que todo el proceso sea rentable. Por ejemplo, la de los cachopos o las que se usan en carnicerías tienen sus propios sistemas de refrigeración, de hermetismo y cuentan con bandejas preparadas para que funcione todo correctamente y el producto no se dañe. También tenemos incluso máquinas para cargar móviles bajo la denominación Olebox”.

Una de sus Olebox.
Una de sus Olebox.

Y los clientes, ¿qué opinan de los inventos, de verdad son útiles? Desde El Confidencial nos hemos puesto en contacto con dos de los establecimientos que han apostado por Olevending: AgroManolo (tiene la primera máquina expendedora de comida para mascotas de España desde 2016) y Mybikesport (dos años con una máquina de productos para bicicletas). Y ambos aseguran que se ha convertido en una herramienta de lo más práctica.

La tienda MyBikeSport con su máquina expendedora.
La tienda MyBikeSport con su máquina expendedora.

“La verdad que al principio costó que la gente se hiciera a la máquina pero cada vez la usa más gente. Por ejemplo tengo clientes que siempre vienen los domingos y se llevan algo para sus mascotas y así sigues vendiendo aunque estés cerrado“, explican desde AgroManolo. La misma opinión tienen desde la tienda de bicicletas madrileña. “Fue una apuesta arriesgada, vamos, no teníamos ni idea de qué tal iba a ir, pero ha sido un acierto. Vendemos bastante y encima somos casi únicos en todo Madrid. Yo creo que solo hay otra que tenga algo parecido”.

La aventura japonesa

Pero las ideas de Román y sus socios no se acaban con el desarrollo de máquinas para todo tipo de negocios sino que se han lanzado también a aventuras propias. El último proyecto se llama JaponMarket24h y se basa en espacios solo destinados a máquinas expendedoras con todo tipo de ‘snacks’ y alimentos japoneses. De momento han abierto ya 60 tiendas en toda España, seis de ellas en pleno centro de Madrid.

Los directivos de Olevending presentando JaponMarket24h en una feria del sector. (Imagen cedida)
Los directivos de Olevending presentando JaponMarket24h en una feria del sector. (Imagen cedida)

“Funcionamos con franquicias. Nosotros nos encargamos de colocar las máquinas, adecentar todo el local y distribuir los alimentos, y después los dueños gestionan el resto”, explica Suárez. La idea es seguir explotando el mismo camino que les ha llevado hasta aquí, una reinvención centrada en competir contra internet y las grandes superficies tirando de máquinas que trabajen las 24 horas. “Ahora mismo si tú quieres comprar los típicos ‘snacks’ japoneses solo lo puedes hacer vía internet o en tiendas muy específicas, nosotros te los acercamos a casa”.

 

Autor: Guillermo Cid
Fuente: https://www.elconfidencial.com/tecnologia/2019-08-26/asturianos-fabrican-maquinas-vending-cachopomatic-olevending_2190963/